Nervios que traicionan
Muchas veces suele ocurrir que los nervios te juegan una mala pasada. Entonces, muchas cosas pueden ocurrir: las palabras son imposibles de pronunciar, tartamudeas, te pones colorado, transpiras, se mojan las manos, te dan ganas de llorar y salir corriendo.
Si una situación límite te produce algo de lo antes mencionado, entonces debes seguir una serie de pasos que a continuación se detallan, que seguramente te serán muy útiles para enfrentar la situación:
- Si la situación a la que te vas a exponer la conoces con anterioridad: un examen, la visita a un médico, etc., puedes tomar una infusión con tilo o manzanilla, con una anticipación de una hora a una hora y media.
- Puedes realizar ejercicios de respiración y relajación, para facilitar la distención al momento de someterse a presión. Para ello puedes acudir a profesionales especializados en yoga o preparación mental.
- Otra opción viable es que ante la incomodidad, te sinceres con las personas que te rodean. Una vez revelado el misterio, el problema queda en el olvido.
Desde ya que éstas son simplemente sugerencias, ya que las incomodidades o nerviosismos manifestados en situaciones límite pueden devenir de un trastorno psicológico, tal como el pánico o las fobias sociales.
Por ello, se sugiere siempre la visita al profesional psicológico, quien podrá detectar y diagnosticar de manera certera y temprana las mismas, abordándose de este modo, la situación desde bases seguras y clínicamente viables.
Actuar de manera temprana, soluciona problemas mayores.
