Los padres de mi novia no me quieren
Generalmente los varones suelen restar importancia a sus acciones y al modo en que la sociedad las juzga. Así, aquellas cosas que han hecho “mal” pueden rotularos de vagos, incompetentes, malvados, etc.
Claro que esto no suele ser demasiado importante, sino hasta que llega el momento de cortejar una bella jovencita y sus papás tienen dicho mal concepto del candidato.
El problema surge cuando la relación avanza, se afianza y se debe realizar las presentaciones correspondientes a ambas familias.
En estos casos se sugieren una serie de pasos, que pueden solucionar en algo el conflicto.
- Cuando comiences una relación importante, esfuérzate por demostrar que tienes más virtudes que defectos.
- Halaga a tu novia enviándole flores, bombones y todas esas cosas que tango gustan a las mujeres. Envíaselas a la casa de la jovencita, para asegurarte que los padres reconozcan esos obsequios.
- Lleva ropa adecuada adonde quieras que vaya. Recuerda que siempre habrá alguien viéndote y los rumores corren muy rápido, más aun cuando son negativos.
- Intenta establecer contactos “casuales” con los padres. En ellos muéstrate amable y caballero. Por ejemplo llama a tu novia por teléfono y si te atiende alguno de sus padres utiliza todas aquellas frases de cortesía que recuerdes: “Buen día”, “muchas gracias”, “muy amable”, “por favor”, etc.
Con estos simples consejos puedes llegar a revertir un mal concepto. Eso sí, lo debes mantener más allá del tiempo, pues la buena imagen debe perdurar.
