El coste de la fama rápida
La fama no siempre se mantiene, cuando un artista llega a lo más alto, no siempre se consigue estar en ese lugar y normalmente, los declives no sientan demasiado bien.
Esto pasa con muchos artistas que han llegado demasiado pronto a ser estrellas, han llegado a estar en las portadas de todas las revistas, gritado por todos sus fans, pero el éxito no dura siempre y algo todavía peor, pasa factura.
Artistas infantiles y adolescentes, cuando su fama ya no lo es tanto, muchos caen en asuntos nada agradables. El dinero y el éxito llegan demasiado pronto, con mucha rapidez. No son todavía personas maduras ni tienen el suficiente conocimiento para ser devorados y poder defenderse.
Muchos de estos artistas, con el tiempo, siguen luchando por mantenerse, por seguir siendo aceptados y respetados, por no caer en el olvido.
Lindsay Lohan, aquella dulce niña de Tu a Londres y yo a California, ya ha pasado de los veinte años, está envuelta en asuntos de escándalo, rehabilitada en centros de drogadicción, detenciones por conducción ebria…pasó tres meses en prisión. En resumen un camino excedido.
Hilary Duff, intenta recuperar su popularidad con líneas de ropa, perfumes, lubros… su discográfica canceló su contrato y su caída fue en picado. Actualmente intenta abrirse paso en el mundo del cine.
Miley Cyrus, la famosa Hannah Montana, pasó de niña a mujer y los índices de audiencia quedaron atrás. Disney dejó de frotarse las manos y se las echó a la cabeza. Su imagen, mucho más sexual, cautiva, pero lo que no tuvieron en cuenta, es que sus fans seguían siendo los niños y este cambio, ellos no lo entendieron.



